La propuesta literaria de Mónica Gameros
Hace unos meses, con admiración a los estudiantes chilenos escribió “Hoy soy la mecha prendida/ la tinta vuelta transformada gasolina/ la voz sumergida en indignación (…) porque si no es en medio de la guerra que se tiene que hacer poesía/ no lo será tampoco en medio de la calma/La verdad no entiendo la paciencia/ la verdad/ hoy/ soy una bomba molotov”
Mónica Gameros, nacida en 1971, México DF. Poeta y editora independiente, creadora de Start Pro con Israel Miranda, dio inicio a la Poesía de la Era del Vacío que compila su obra y la de 40 poetas mexicanos dentro de la Colección DESTOSDEMEDOS. Además es periodista, productora de radio, fotógrafa y artista visual. Todo un cóctel explosivo para la creación literaria de una poesía aguda, también en formato cuento, en tiempo real que yace frente a nosotros como un televisor, como un diario que no esquiva el día a día, los sucesos cotidianos así como los trascendentales “Ser feliz es accesible/ Se compra en cajitas con diasepam/en té relajante/ en una montaña de tabaco”, desigualdad social, la lucha contra los poderes unilaterales que desplazan a los marginados en cada rincón del mundo.
Su pasta de periodista le hace hincar el diente en la política, la realidad latinoamericana, que defiende enardecida y lleva como bandera en este fragmento de historia en la que vivimos, donde las revoluciones y el levantamiento de la sociedad reclama ante el abuso “América/ del trigo vengo & el maíz está en mi sangre/ soy mar/ del río caigo/ Soy espada/ soy jade/ soy guerra/ violencia/amor impuesto”.
Su faceta visual traslada a una imagen sacada por una cámara desde sus manos, a mirar junto a su ojo detrás del visor, a una visión de testigo invisible en medio de la guerra, de una ciudad sin pausa, desde el centro de una flor donde a pesar de todo se siente niña “soy palabra en medio de la niebla, una cruz blanca en la guerra, una granada que cae entre tus hijos”
La sensación de esa bomba molotov que es, cargada de imágenes, franqueza, ganas de decir, porque esa es la única manera de ser escuchado, odiado u amado. Nos trae crítica pero no por ello le escapa a las metáforas y a la estética, a la naturaleza. Trae viento, huracanes, cerros nevados, fuego. Pero sobre todo mucho viento. El viento que todo lo arrastra, erosiona, que pule las ideas dándole la belleza de un acantilado tallado. La naturaleza presente, como la energía que de ella brota, desde el centro de la tierra, naturaleza que se revela frente al hombre, que al fin y al cabo se ve disminuido frente a lo sublime“No tiene sentido acrecentar los miedos/ carece de importancia/ la libertad completa y absoluta es como romper el viento”
Tiene tanto para decir, que “Las palabras se me escapan/ los calificativos son inútiles/ no alcanzan para describir lo que dentro de mí estalla.” Su fuerza en la palabra se acrecienta y es capaz de reconstruir paisajes como destruirlos “a cuatro manos arranco latidos al tambor de la creación/ mi mano izquierda es lengua de fuego/ ojos por huellas/ llagas por palmas/ destruyo al universo”
Y de la guerra atraviesa un puente hacia el amor, que es más o menos lo mismo, protagonista, alimento de esa lucha constante que puede tambalear frente al poder del adversario“Es raro el amor/ es un monstruo que nos aguijonea y luego nos abandona en el basurero/ a merced del idealismo/ del vacío/ de la adicción”
Todo este cóctel se sitúa en la boca de Mónica Gameros, y leerla es involucrarse en su lucha, en su desparpajo, en el campo de batalla en que se encuentra la palabra, nuestra mejor arma que antecede o acompaña a la acción que moviliza masas, y abre mentes con un trozo de corazón en las manos, con el amor a lo que le pertenece y nos hace ante todo, instituciones personales parlantes.
Fuente: http://colectivorionegro.cl/?page_id=3976
directora general de Cascada de Palabras, cartonera| escritora | periodista| artista visual| monicagameros@gmail.com
viernes, 7 de octubre de 2011
MADE IN TAIWAN, porque hasta el amor trae pegada la etiqueta, de Mónica Gameros
MADE IN TAIWAN,porque hasta el amor trae pegada la etiqueta
Monica Gameros
Editorial LETRA NEGRA
Octubre 2011
Guatemala
Prologo
Hacer del amor un icono industrial
Sales una mañana a buscar el amor, enciendes el ordenador y sistematizas las ideas. Al principio lo piensas, ¿será el día apropiado? Luego, sin más ambages, te lanzas a la tarea; entonces, ordenas, primero por clasificación alfabética, luego en orden de aparición y por último ya no te importa, solo lo deseas establecer una ruta para encontrarlo. Sales urgido, compras un café, te topas con Mónica, apenas le sonríes, casi un rictus de ironía. La vez allí, tan ella, con sus papeles. Te alejas para no aceptar el fracaso. Todo está mecanizado, incluso el amor, te dijo una vez. No le creíste. Ella es una persona con filo, pensaste cuando expresó esa frase. Pero en el mundanal ruido de la ciudad no encuentras un resquicio de paz, no existe. Te escondes en el sexo, las drogas y la rutina de la vida. Luego de unos días, el óxido es terrible. Al final, no sabes cómo encarar la vida y gritas ¡fraude! Te lo repites, lo dejas posteado en tu blog. Haces una consigna de esa causa. Frase y fraude coinciden. Luego de unos días, te repones. Pero sigues sin encontrar el amor. Vuelves a la calle. Hay varios millones de habitantes y justo en una esquina te la encuentras. Sonríes, le tiendes la mano. Ella apenas te mira, halagada en su acento, te entrega un legajo. Papeles con incrustaciones. No sabes cuál debe ser tu proceder, así que los tomas y lees, Made in Taiwan. Sorprendido, le miras fijo. Abres los ojos como lunas en ocaso. ¿Esto para qué me sirve?, la increpas. Ella no te contesta, se da la vuelta y se larga. Así, solo y confundido, te quedas en una esquina, dando alaridos en esta ciudad que se consume en desilusiones. No es Taiwan, es esta ciudad, la tuya. Con la rabia propia de la derrota, la intentas seguir, pero ella no deja un rastro, es una ruta y te debes encarrilar, así que abandonas la empresa. Te pones a leer iracundo el texto. Al final, te duermes, sueñas con el amor y encuentras a una muchacha que dejó un texto en la esquina del tiempo, donde se lee, “porque hasta el amor trae pegada la etiqueta”. Despiertas, la ciudad se ahoga en “etiquetas” y todas traen el sello del amor. Etiquetas rosas o arcoíris, con olores y formas suaves, para todos los gustos y con la adopción para todos los estratos sociales, etiquetas industriales del amor, pero no lo comprendes. Piensas que eso no es el amor que buscas, en definitiva, no es amor, tal vez es un tráfico de influencias con beneficios a terceros. Entonces, te inventas, liberas tu corazón y vuelves a soñar con las palabras de Mónica.
Armando Rivera
Made in Taiwan
porque hasta el amor trae pegada la etiqueta
Mónica Gameros
(Primer acto)
ADIVINO
Las nenas siempre llaman/ ríes/ y yo, que todo lo que poseo
son estas ganas de tenerte/ desespero/
y tú/ herido/ no quieres creer más.
¿Qué hago con estas ganas de tenerte?
Admiro tu cordura para contenerte/ reprimirte/
para no dejar salir todo eso que sentiste al conocernos.
Qué cuerdo eres al bajarte de mi nube para admirar el atardecer
incendiando al mundo entero.
¿Cómo hago para expulsar tu sonrisa de mi cabeza?
¿Cómo hago para asesinar tu desconfianza?
Quiero viajar hasta tus sueños/ sostener tu mano/ Seguir en vuelo
para no dejarte caer/ Mas/ tu falta de fe/ es de concreto.
Qué envidia me das/ Ojalá me enseñaras
a contener la euforia que me provocas.
Carta vacía #1
Hoy, a primera hora,
descubrí que te busco en las sombras,
en las esquinas del recuerdo de ti
de tu cuerpo de tu voz en eco…
Carta vacía #2
Sigo pensando en el silencio
que se ha roto entre mis dedos
Carta vacía #3
ESTA MAÑANA REVISÉ MIS ALAS EN LA REGADERA …
No te preocupes/ siguen intactas/ les han salido musgos de colores/
No pude evitarlo/ mis lágrimas ya no sirven de nada/
he llorado hasta sentir sed y mis alas no sanan/
me doy cuenta de mi infantil necedad…
Emprenderé el vuelo más tarde/ cuando me canse de pensarte/
cuando deje de verte en mis sueños/
cuando ya no escuche tu voz llamándome.
En tanto eso no suceda/ secaré mis alas enmohecidas
y les pondré aceite de violetas cada atardecer
hasta que deje de confundirte con todos los rostros del mundo.
Ese día emprenderé el vuelo y te abandonaré en un bote de reciclaje/
Tal vez alguien te encuentre y te lleve a casa/
Tal vez te guarde en una de las cajas de madera
que haya vendido en el parque un domingo/
o quizá te vea y te admire/ sin tocarte ni un día/
hasta que me canse de ti/ hasta que te deposite
en el cesto de la basura inorgánica/
Te lo digo porque no vives/ Te pudres con el dinero que llevas encima.
Algunas tardes acceso al archivo de mi memoria para verte en exhibición/
como en un museo/ al compás de mis pasos
en la sala donde te exhiben con morbo.
Ya frente a ti/ me masturbo y bostezo/ sin pudor.
A veces me da por llorar al recordarte/ Gimes por los segundos que se gastan/
sollozas sin control como 1 bebé sin palabras/
como si eso detuviera el tiempo & no te das cuenta
de que en realidad aquello/ ni siquiera existe.
A veces te veo y me cansa/ luego escucho tus preguntas/ una tras otra/
Tras, tras, tras/ Preguntas sin pausa/ & cual forense/
metes tus dedos afilados en mi vágina
para limpiar el semen de cualquier otro.
No te detienes a pesar de mis gemidos
y lo único que logras/ es que te aborte de mi corazón.
Ph0ENiX
Del violento amor,
a la pacífica soledad…
(Tercer acto)
Nota muy importante: lea las instrucciones antes de comprar.
Si el amor no parece violento ante sus ojos, leer esta retahíla de pensamientos no le será útil. Mas, si por el contrario es usted un(a) romántico(a), suicida; leer estas notas podrían evitar que cometa el acto final de su perfomance.
Como la autora es residente de una gran urbe, debe leer las líneas como si buscara las notas de una canción que le llevarán por la violencia del amor; por la desesperante incomprensión del otro y por la locura del pensamiento, hasta llegar a la idea del suicidio, para luego retornar de las cenizas y olvidarlo todo en medio de la calma y la paz que la fría soledad otorga.
A fin de cuentas, hay cosas más valiosas por las que vale la pena inmolarse, más poderosas que el desdén del desengaño amoroso, mismo que no es otra cosa, que el fin de la reacción química neuronal y hormonal que nos hace creer en ese invento rosa y cursi, envuelto en celofán, al que llamamos, A M 0 R…
La autora
HURACÁN, A VECES AIRE
(Una vez que remueva las cenizas,
la llama tiene más oxígeno para persistir,
no obstante, podemos jugar con ello,
si la cubrimos con los puños de tierra y la pisoteamos,
de esta forma la llama tendrá que luchar contra la sentencia
y buscar intervalos en los movimientos que hagamos
sobre la hoguera que tratamos de extinguir…)
La espiral infinita de tu ego me traga
mientras tus dedos se revuelcan en mi centro/
El vértigo de la caída me domina
y tú juegas a la ruleta rusa con mi corazón como prenda.
Me provocas como a una loca eufórica/
Ando por las aceras tristes y grasientas/
recorro las veredas de concreto
a pesar de la tristeza que las adorna/
a pesar de todos los que marchan junto a mí.
1, 2, 3, 4 tenemos que trabajar…
1, 2, 3, 4 tenemos que gastar…
1, 2, 3, 4 tenemos que adelgazar…
1, 2, 3, 4 tenemos que buscar a quien amar…
La masa no me causa interés alguno/
yo sigo la marcha/ veloz/ en silencio
para que no se den cuenta de mí/
para que no me corten las alas que traigo de contrabando bajo la blusa.
1, 2, 3, 4 tenemos que avanzar…
1, 2, 3, 4 tenemos que balbucear…
1, 2, 3, 4 tenemos que lidiar con la crisis y sobrevivir…
1, 2, 3, 4 somos el bronce que lo aguanta todo…
incluso la soledad…
Sonrío como idiota/
los demás sólo dejan entrever
una mueca a la que llaman felicidad/
Continúo la marcha sin dejarme notar/
disfruto cada archivo de ti/
reviso -uno a uno-
los fotogramas que ponen en peligro de extinción
mi conveniente amnesia.
Sonrío cada día/ a cada paso/ escucho las voces de otros…
Sonrío tanto que la angustiosa pobreza me resulta un caramelo/
luego entiendo que mi sonrisa es producto de una ilusión.
Te busco ansiosamente en el canto de los otros que quieren fornicar/
Quisiera verte en medio de los autómatas que caminan junto a mí/
sin gestos/ sin muecas/ muertos/
deambulando sin sentido.
1, 2, 3, 4 piensa en las deudas…
1, 2, 3, 4 mejor que no llegues tarde…
1, 2, 3, 4 ya es viernes/ vamos a fornicar…
1, 2, 3, 4 porqué has de estar sola
si ese ya te quiere olvidar…
A los autómatas/ los ojos se les revelan/ se alejan de mí
sin saber bien porqué/
me ven como a una psicópata/
se extrañan de tanta felicidad en mi sonrisa
& tratan de adivinar/ en qué momento
sacaré un rifle y tiraré a matar.
1, 2, 3, 4 les doy miedo pero también me quieren dominar/
1, 2, 3, 4 déjate querer/ vamos a jugar.
1, 2, 3, 4 si te tuviera en el lecho/ jamás te dejaría descansar.
1, 2, 3, 4 si aceptarás mis consejos/ no dejaría de fornicar.
La imagen me resulta irónica/ en estos tiempos
bien podría convertirme en una suerte
de cupido apocalíptico/
una francotiradora sin piedad
buscando víctimas entre la masa humana.
1, 2, 3, 4 deja de pensar/ tómate un trago/ déjate fornicar.
1, 2, 3, 4 eres tan hermosa y tus piernas esplendidas/ deja de pensar.
1, 2, 3, 4 yo podría ayudarte a olvidar/ bebe mi veneno/ come de mi ácido
1, 2, 3, 4 te regalo lo que quieras/ vamos a fornicar.
Ahí/ desde la torre más alta de tu egoísmo/
te vería caminando como un huérfano sin dirección.
¿Me buscas?/ gritaré en el altavoz de mi telepatía/
sin resultados/ te pondré en la mira/
tiraré a matar.
1, 2, 3, 4 ahora que puedes/ diviértete nena/ deja de recordar.
1, 2, 3, 4 ese idiota no sabe lo que perdió/ déjate amar.
1, 2, 3, 4 podría resolver tus angustias y amarte sin cesar.
1, 2, 3, 4 déjate fornicar.
Cansada de llamarte/ en mis fantasías
me veo a mí misma/ parada en la azotea/
con ayuda de la ojiva/ te busco para tirarte una de mis balas/
imagino verte caer en medio de todos/
vaciándote/ sin que nadie te mire de reojo/
sólo pasarán de largo y evitarán ensuciarse
con la cascada de tu corazón.
Tú seguirías en la acera/ exterminado de un solo tiro/
del único tiro de mi escopeta/
asesinado con la pólvora de mi memoria.
¿Me buscas?/ Te grito en el altavoz de mi telepatía…
Sin respuesta alguna de tu parte/
me tiro al vacío y el huracán se convierte en aire/
y yo en pluma/ y floto para no caer estrepitosamente
y morir/ para mantener esta sonrisa idiota al pensarte.
Quebrantada me motivas
(Cómo es que el rencor
motiva la búsqueda de libertad,
nadie lo sabe.
Sin embargo, sin éste,
nada sería posible.
Gracias a éste rencor transmutado
en ansiedad de libertad,
el ave Phoenix reinicia el vuelo.
Lo conseguiste fácilmente/ te escuchaba
y sabía muy bien que te habías agotado/
que no tenías más para ofrecer/
que todo en ti era hueco/
como los huesos del perro bajo la mesa.
Sentados en medio de la nada/
absorbiendo alcohol desaforadamente/
a cada gota/ se iban sumando ante mí/
los días junto a ti/
los segundos en que te escuché
decir/ una y otra vez/ la misma necedad.
El desfile nutrido mostraba tu desconfianza/
tus recelos/ tus dudas/
tus miradas supuestamente aniquiladoras.
No sabía cómo responder/
si lanzarte por el vacío como hiciste tú conmigo/
si vaciar sobre ti la mierda de la noche/
toda de un tajo sobre tu funesta cara/
sobre tu sonrisa idiota de yo me las sé todas y a mí no me engañas.
No sabía si golpearte como alguna vez lo pediste/
o simplemente huir por la salida de emergencia/
correr en silencio/ escapar de tu locura etílica/
sobreponerme para escuchar tus bobadas del día siguiente/
tus disculpas/ tus promesas de amor/ tus deseos de heredar…
Lo pienso de nuevo/
todo corre en velocidad muy lenta.
En vez de trágico me resulta cómico/
en vez de llorar me río de mí misma/
de mi impaciencia/ de mi ceguera/
de mi propia necedad.
Dices que me amas pero me dañas.
Seguro/ mañana querrás fornicar de nuevo/ y te sabrá a gloria/
a conquista/ a victoria/
mientras que yo/ sólo me sentiré pisoteada/
atrapada entre tu odio y el placer efímero del sexo/
cosa que a decir verdad/
me enferma y desespera.
Ahora ya no hay vuelta atrás/
Ahora por más que te quiera, tendré que olvidarte/
tendré que ser congruente y cumplir mi palabra/
salvar mi cabeza de ti y de tu ponzoña/
borrarte como ya hice con todo lo que de ti
flotaba en mi ordenador/
borrarte y no volver a escucharte.
Estoy quebrantada/
pero me dispongo a juntar las piezas/
organizarlas de nuevo/
y montar otra vez el performance continuo de mi vida/
el que había dejado a un lado al conocerte/
el que nunca debí aplazar/
el que me salvaba de tus estupideces hechas deseos.
El veneno que me provocó amnesia/ desapareció/
y lo recordé todo en el primer segundo
en que diste la vuelta
para seguir con la mitomanía tuya
de que eres un dios incomprendido.
No creo que lo entiendas del todo/
ser Dios no es tan simple/
no es como tomar una pistola y volarte los sesos/
Eres tan humano como el piloto que te llevó en el jet a casa/
tan humano como cada uno de los mortales que se han acercado
que se han espantado/ que han corrido/ que se han azotado y abrumado/
que han desaparecido
al presenciar el resplandor de mi libertad…
Daré el último click en la pantalla y cerraré la hoja.
Esta retahíla de versos será el único vestigio de ti/
un documento histórico/
un registro de tu paso por mi universo/
una advertencia más/
otra experiencia/ como tú decías/
otra más…
(Extínguete.
Ya no me importa)
Click…
miércoles, 21 de septiembre de 2011
DASEIN la niña flor de Monica Gameros [méxico], Arte plástico de Álvaro Sánchez (guatemala)
EDICIÓN ESPECIAL
DASEIN
la niña flor
Mónica Gameros
Cascada de Palabras
cartonera
Índice
I
Soy una niña flor vomitada por el limbo
devuelta a la tierra de los muertos
Soy una niña flor que gira y gira en medio de
una marabunta que viaja por las entrañas de la tierra, a
bordo del gusano naranja, perdido entre las grietas de este Mictlán...
II
Cuando niña, me gustaba subir a
lo más alto de la casa del abuelo,
recostarme sobre las tejas,
perderme en las nubes...
III
Nacida en Aztlán, emigro desde la locura y la ceguera hasta el llano del génesis
Sobre el camino de mis abuelos voy contando cuarzos
y amatistas, riachuelos escarlata, montañas rasgadas.
No soy como los viejos que viven para tejer
la tierra, adorar a dios, mantener con vida al sol...
IV
Soy canto del viento, hojas arremolinadas por el terror;
al pie del volcán bailo sin descanso.
Mis ojos brincan sobre el filo de la quebrada
donde la mirada se me cansa, anegada por la miseria...
V
Hoy todo es un segundo cristalizado. Busco espacio. Me fragmento:
soy un satélite a la deriva, el sueño de un ateo.
Sobre la arena mis ojos son parabólicos. Las estrellas se abrazan y cubren al mundo,
protegen nuestra frágil existencia. Desde el infinito lanzan resplandor...
VI
Aquí, detenida, quiebro mi nostalgia en la bahía,
soy ola rota, espuma, brisa. Pienso en la oscuridad del mar abierto,
en el rugir de los dragones ocultos en la negra noche, salvajes y hambrientos...
VII
América, mis raíces vienen de la tierra negra & a la tierra negra
he devuelto la semilla blanca. Esto que soy, este montón de huesos,
convertidos fueron sobre el canto del viento...
VIII
Emigro como todos los días, escapo por el cinescopio.
Hartos del asfalto, de los cielos espejo, de las nubes incrustadas en rascacielos,
mis ojos suben al avión para saltar & rebotar sobre el cielo...
IX
Yo nunca pensé en caer, sólo pensaba en volar
Envidiaba a las aves, a las nubes, sin propósito alguno,
sólo flotan sobre el mundo...
X
Cómo decirte que el tiempo está hecho de burbujas
que el mar canta mientras se lanza contra la arena;
que las luces del cielo son cascadas de tiempo;
que los peces son manecillas de lo eterno...
XI
No hay trucos. ¡Salta!
La lengua del dragón nos llevará al puente ácido:
nuboso sabor a tierra, nuboso salado, nuboso amargo.
XII
Incoherente, enfrento al mito de la perfección.
El mito es una roca inmortal. Inmutable
me lleva al exterminio, al sometimiento de una sola idea...
XIII
Un huracán de palabras danza sobre nuestras fauces huecas. Anormales,
somos jauría, somos clamor; en manada vamos
hasta los rascacielos de las mariposas sedientas...
XIV
... las palabras se convierten en código de barras;
la historia la re interpretan para transformarla en nuevos significados,
reacomodan el pasado, manipulan el presente,
construyen el futuro para conservarse.
XV
Las manadas siempre me han parecido monstruos de mil cabezas: irascibles,
terminan por comer a sus crías & aceptan la fatalidad del destino,
ríen mientras se destruyen por diversión.
XVI
Atascada en debates sobre las circunstancias,
soy la niña flor aliada con la nada…
XVII
Rodeada por los demonios de la carne,
me deslizo entre desgracia en maremoto.
XVIII
Alma, destino y creación divina, son fantasía de asesinos.
Y qué si somos ángeles, demonios o simple carne...
XIX
Que se jodan los corazones de hielo que no suspiran;
que se jodan los ojos que no se embelesan y
se amotinan y se congelan por noches enteras...
No tiene sentido acrecentar los miedos, carece de importancia: la libertad
completa y absoluta es como romper el viento…
XXI
Hoy es uno de esos días en que desearía ser etérea, sin entrañas ni sesos,
sin labios ni brazos clamando por nada, apenas
una pequeña partícula suspendida en el viento que toca tu cara...
XXII
Al pie de la ceiba, el tronco se yergue desde el útero de Gaya.
Sus ramas nos protegen & extienden raíces
para enlazar todos los mundos con las estrellas.
XXIII
Inicio cada ciclo cósmico con la sangre que de mí escapa,
a cuatro manos arranco latidos al tambor de la creación,
mi mano izquierda es lengua de fuego,
ojos por huellas, llagas por palmas,
destruyo al universo.
XXIV
Desapareces poco a poco entre las olas...
XXV
Soy la que elige, la que observa, la que cuestiona…
FRAGMENTO
VII
América te he dado todo,
ahora no soy nada
Allan Ginsberg
América, mis raíces vienen de la tierra negra & a la tierra negra
he devuelto la semilla blanca.
Esto que soy, este montón de huesos, convertidos fueron sobre el canto del viento;
se tornaron juego, palabras, suspiros; todos se cubrieron de ego:
me calzaron, me vistieron, me domaron y luego me abandonaron al tiempo
& me quedé con el canto escurriendo por mi mano.
América, esta mancha blanca, esta sangre depredadora,
esta idea tuya de la vida: me hace nudo la calma, me rompe cada mañana.
Al amanecer de mi memoria lo estalla; me deja en silencio,
me resguarda en medio de la pesadilla humana.
América, del trigo vengo & el maíz está en mi sangre: soy mar, del río caigo.
Soy espada, soy jade: soy guerra, violencia,
amor impuesto,
una oración nocturna ante la duda absurda.
Si canto, las cañadas estallan.
Si bailo, los ríos sangran: no sé tejer la tierra,
no sé bailar para unir al universo,
no veo el ombligo del fuego nuevo:
tu lengua se me escapa.
América, soy niña, flor, tierra negra;
en el vacío monto sobre el terrible silencio.
El paisaje es roca, las ciudades histeria,
los gusanos delirio que traga viento.
Soy duelo, moneda rota, semilla perdida.
Soy una roca pintada por la mano de una niña;
soy palabra en medio de la niebla, una cruz blanca en la guerra,
una granada que cae entre tus hijos.
Sigo siendo la prueba de tu derrota.
En mis manos, en mis piernas,
veo a las mujeres humilladas en tiempos de guerra;
en mis ojos veo los del depredador furtivo: demonio blanco de oscura mirada,
de cabello negro, de piel nevada,
de implacable deseo.
A morir vengo; exploro mis polos, descifro mis códigos, doy trazo a mi paso.
Sueño con dar dirección a mi aliento en el universo;
sigo contemplando la belleza de otras dimensiones
donde soy la niña flor, la tierra negra, el aire volcánico,
el agua marina, el fuego de estrellas.
Allá, soy la voz de la niña que se hunde en las nubes
para alcanzar las palabras vueltas mariposas en ruta al sur,
invasoras de la miseria humana.
Allá, soy hoja seca migrante de la brisa,
una gaviota atrapada en la tempestad,
un grano de arena cayendo desde una estrella en agonía.
Me reconozco en el dolor de la tortuga sobre la arena.
Destilo violencia.
ENVIOS A CUALQUIER LUGAR DEL MUNDO
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